30.3.15

Algo a alguien

No creo en el azar. Creo que todo lo que sucede es lo que tiene que pasar porque nace de causas, y nosotros las creamos; y sonará determinista, pero tenemos la voluntad libre de actuar para bien o para mal: podemos controlar nuestra reacción. Podría quedarme callado y decido no hacerlo, arriesgando la cordura por necesidad de expresion.

He estado voluntariamente dando paso tras paso por un camino contrario al de este mundo de ilusiones transitorias. He aprendido poco en comparación a lo que hay por conocer, y aun asi he tenido realizaciones que han cambiado mi manera de ver a los demás. Aprendí que cuando uno mira al otro, se ve a si mismo. Aprendí que uno puede actuar como un espejo y mostrarle al otro cómo se ve realmente. Esto es maravilloso, porque el corazón humano es absolutamente hermoso, por más de que muchos lo cubramos de durezas y asperezas.

No puedo creer en el azar, y cuando vi que de alguna manera compartíamos una visión similar, fundamentada en principios casi identicos, me quedé maravillado. Viendote me veo, y me seduce nuestra condicion humana. Te verás como te veo, dije, y me gusta poder transmitirte tu propia hermosura cada vez que puedo. Y este es un juego peligroso, porque de la fascinación puede nacer el apego y la aversión, y me sucede cada vez más. Busco conocer cada vez más de ti, porque con lo poco que te podría conocer he reconocido en ti una criatura cósmica electricamente atractiva, un imán espectacular, una hermosa flor que no se deja distraer por sus petalos al disfrutar de buscar hasta donde llegan sus raices. [xxxxxxx], eres una mujer única. Te ves como te veo?
Mi verborrea nunca tiene conclusiones. Podría seguir. Me quedo absorto cuando te veo, tanto asi que pierdo la facultad de razonar y ser coherente. No conoces mi dicha al recibir tus fotos. No conoces mi entusiasmo y curiosidad cada vez que comienza nuestra conversación del día.

La palabra escrita es la herramienta que más he desarrollado, y aunque sigo sin saber qué hacer, no podia mantener esto en mi ni un dia más. Imagino ya lo intuías. Te verás como te veo.
Tuve la duda de escribir tan abiertamente, por temor a desconfigurar esta dulce amistad, pero nada de eso importa, solo saber que sabes lo que sé.